sábado, 22 de agosto de 2009

Libros y Pepes



Con la actuación de: El viejo psicótico, Ninya-Nonya y MAYA la niña analfabeta!!!!

Hace unos 12 minutos, en una ciudad cercana, vivía una niña muy muy rarita. Un día mientras iba saltando como un pato por la calle se encontró un libro. Un libro que pesaba más que un pato, medía más que un pato, no hablaba como un pato... en fin, no era un pato. A si que lo llamó Pepe. Como Maya no tenía amigos se hizo amiga del libro Pepe. Pepe venía de Pepelandia (lugar de donde procede Pepe Benavente). Mientras iba con él bajo el brazo, un viejo al que le faltaba media cabeza se le acerca:

-¡Cuidado niña! -dijo- ¡Si ese libro se llama Pepe tienes que tirarlo!¡y ah, por cierto,¡Toma un souvenir! Le da una estatuilla de él mismo con una plaquita que pone: "Si te gustan los patos y los pepes... Tíralos" La niña se preguntó como se podía tirar un pepe a la papelera, pero no encontró respuesta, así que siguió caminado. De repente un ninya la tira al suelo, coge a Pepe y se pone en pie. Mira el libro y ayuda a Maya a levantarse:

-Perdona, es que estábamos buscando un pato y pensé que era esto.

-¿Un pato?¡Pero si no pesa como un pato, mide como un pato y no habla como un pato!

-Ya, pero por si acaso. Por cierto,¡Me llamo Nonya!

-¡Yo Maya y el libro Pepe!¡Me encantan los patos!

-¿Oye de que va el libro?

-No se, espero que sea de patos. Es que no se leer.

-Ah, bueno pues eso.

Dicho esto, el ninya-Nonya se fue graznando como un pato o como un libro… Maya no lo sabía. Siguió caminando y cual fue su sorpresa que ¡Se encontró un pato tirado en la calle!
Al final le puso José al pato.

Pepe, José y Maya felices en Pepelandia.

Fin